Remanso en el río
Al fin y al cabo uno se la pasa distrayéndose.
Sin querer aceptar la realidad que es una sola,
tanta búsqueda y nada de agua.
La búsqueda de certezas,
por amor a la incertidumbre,
sólo para preguntarse el por qué.
No es necesario ordenar las cosas ya,
mis pensamientos podrían tomar cualquier rumbo.
Y por más inhóspito que sea, ¿estaría yo equivocada?
Si después de todo, el error sólo es un pensamiento más,
¿de qué me serviría tener todo calculado,
acomodado, ordenado?
Sólo para tener una falsa idea de verdad.
La clave podría ser dejar de estar a la expectativa.
No siempre tienen que pasar cosas
o estar saliendo al encuentro.
¿Y si todo llega a su tiempo?
Que pueda ver y verte.
domingo, 14 de junio de 2015
miércoles, 10 de junio de 2015
¿Vos no te viste?
Te dicen que con empeño todo se logra,
mientras que yo solamente me quedo sin tiempo.
Sin poder escapar de tu recuerdo,
acá parece todo un sueño, fantasía.
¿Y esa gente que no se preocupa?
Siempre destilando optimismo.
Pero pensar de más no es el problema,
son las tardes de hastío,
el rechazo continuo.
Arriesgar y tropezar, como si fuera una vocación.
Con vos, sin vos, a mi reloj mental le da igual.
Mi costumbre se acostumbró a tu no,
a estar en el lugar equivocado en el tiempo incorrecto.
Y eso que me obligué a no dramatizar,
mientras te escuchaba hablar de tus pesares
y tu vida ocupada sin necesidad de mi.
¿En qué habré fallado esta vez?
Sonreí y establecí mi parecer,
¿qué tan mal puede estar?
¿Por qué no puedo ser suficiente?
¿Cuántos bares, cuántas adicciones, cuántos naufragios,
son los que me hacen falta para acercarme a vos?
mientras que yo solamente me quedo sin tiempo.
Sin poder escapar de tu recuerdo,
acá parece todo un sueño, fantasía.
¿Y esa gente que no se preocupa?
Siempre destilando optimismo.
Pero pensar de más no es el problema,
son las tardes de hastío,
el rechazo continuo.
Arriesgar y tropezar, como si fuera una vocación.
Con vos, sin vos, a mi reloj mental le da igual.
Mi costumbre se acostumbró a tu no,
a estar en el lugar equivocado en el tiempo incorrecto.
Y eso que me obligué a no dramatizar,
mientras te escuchaba hablar de tus pesares
y tu vida ocupada sin necesidad de mi.
¿En qué habré fallado esta vez?
Sonreí y establecí mi parecer,
¿qué tan mal puede estar?
¿Por qué no puedo ser suficiente?
¿Cuántos bares, cuántas adicciones, cuántos naufragios,
son los que me hacen falta para acercarme a vos?
Se pone de acuerdo con lo que le hace mal.
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