no confío en nada.
Ni en encontrarte,
aunque sigo buscándote
en otras personas,
siempre huyendo,
esquivando miradas,
leyendo otros libros,
en bares lejanos,
naufragios distintos.
Me detengo a mirar
y empiezo a caminar.
Tal vez lo que más me guste
necesite más atención.
Cuando las cosas toman otro rumbo,
más turbio, es cuando oigo tu voz
que me dice para que lado ir.
Y a veces le grito,
porque las calles están muy frías, ¿sabés?
No me das guerra,
me das paz.
Y yo con la paz,
no sé qué hacer.
"La paz que has elegido, es peor que mi guerra."
13 - Mayo - 2013
No hay comentarios:
Publicar un comentario