martes, 4 de febrero de 2014

Tengo una pena

No tengo tantas penas que me abrumen, más bien es una
y se siente como si tuviera un millón,
o como si con mi propio puño intentara tirar un edificio.
Tengo una pena que me duele en lo más profundo
y en cada resquicio de mi cuerpo.
Tengo una pena que es como una vida sin primavera,
un invierno sin fin.
Tengo una pena que es incurable como un cáncer
y la cárcel de mi orgullo.
Tengo una pena que intenta rimar, pero no tiene melodía.
Tengo una pena que es interminable como un arcoiris
y sofocante como el sol de verano.
Tengo una pena que se creó haciendo metáforas.
Tan grande es mi pena que no tiene final feliz.

9 - febrero - 2013

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