domingo, 4 de octubre de 2015

mis guerras dan igual

Puede ser que haya estado retrasando
el momento de dedicarte estas líneas.
Habrán sido las noches de insomnio
o la vorágine de la rutina sin vos,
lo que me trajo hasta acá.
Y ya da igual que no estés,
porque me di cuenta que no representaba
nada en tu interior apasionado,
que lo único que me mantenía viva
era la espera y la esperanza,
en su forma más intensa,
un juego que iba más allá de vos,
una guerra entre yo y yo,
siempre una lucha cotidiana de egos.
El problema fue cuando supuse
que apagarías mi dolor,
que eras vos el que iba a querer caminar
mi camino con mis guerras.
Fue mucho pedir
o perdiste sin jugar,
o sos más tibio de lo que pensé.
Al caso dio igual, sigue dando igual.
Redireccioné mi andar una vez más,
sin espera ni esperanza,
aunque con el corazón más convencido,
quejándose a cada latido
por los temores
y amores no concretados,
por las ilusas ilusiones
y esas falsas interpretaciones,
por ese miedo a aceptar
otra batalla perdida
que ya da igual.


"Si para amar debo ir chocándome
yo quiero ser un avioncito de papel."

2 octubre 2015

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