noches de compartir sueños y literaturas.
Y no puedo más que hacer este camino introspectivo,
porque las realidades (y verdades) cambian constantemente.
Algunas circunstancias se seducen mutuamente,
destinos que se desnudan.
Vos y yo inmóviles, dejando pasar la vida.
Miranos ahora: huyendo de la rutina
y abrazando una vida de no pensar.
Aunque siempre juntos.
Yo con el mismo miedo a perderte para siempre.
Y cada vez más fuerte.
Esta vez dejame darte la mano,
no me gusta cometer el mismo error dos veces.
Desde ese septiembre es que la muerte está al acecho.
No me dejes, no te dejes.
Guiñémosle juntos el ojo a dios.
"20 años cocidos a retazos"
13 Noviembre 2015
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