¿En qué me metí?
Si yo no era así.
Zambullida en mares de incertidumbres y desesperación
estuve durante años.
¿Qué son, de pronto, todas estas certezas?
Buscando recovecos para mi introspección,
como si ocultarse fuera lo mejor,
o si escaparse de la realidad fuera una adicción.
Él seguirá siendo igual, condenándose a su mayor prisión.
Pero, ¿yo seguiré ocultándome?
¿Tan igual y tan distinta, tan ciega y tan cuerda?
II
Por buscar esa sensación de tranquilidad,
le puse fin al refugio del temor
y salí otra vez a andar
el camino de la búsqueda constante.
¿Quién sería el que arruinara mi decisión,
si ya no quiero dejarte ir?
Tal vez por una vez vea realmente las cosas con claridad,
o tal vez otra vez haría entrada mi yo solitario,
autónomo y orgulloso,
que no sabe querer, entregar, sacrificar.
Porque la espera es el mayor enemigo,
y la distancia consolida lo que no puede morir.
No me importa si estos sentimientos no son reales (¿importaría?),
sólo estoy decidida a que sean duraderos
y me liberen de mi interior.
Porque vos sabés gritar lo que yo quiero callar,
y sabés callar las verdades de las que quiero escapar.
"Tal vez me queden pendientes los ocasos"
15- Septiembre- 2016
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