y al instante encontrarme en soledad.
Que me abraces y me hables,
vos, que tanto me gustás.
Pensar en vos toda la semana,
esperando un día en particular.
Verte y hablar con vos
y sentir que todo está bien,
pero que no es más que una simple amistad.
Tus "¿cómo andás, niña?"
no encierran ningún misterio
ni la posibilidad de una relación más allá;
tus palabras son sólo palabras
y las mías, gritos de amor.
24 - Febrero - 2013
No hay comentarios:
Publicar un comentario