me invita a escribir,
como esos ojos tan oscuros
que cuando contemplo no puedo dejar de ver.
Las ganas de querer cambiar
me invitan a olvidarte,
como esos ojos tan francos y sinceros
que cuando contemplo sólo me dicen que me quieren.
Si me voy, si no estoy
me invito a dejar de oír esas palabras
que no quiero oír
como esos ojos tan invasivos y penetrantes,
que cuando contemplo me obligan a quedarme.
Sí querés, si podés,
te invito a tomar un café
porque son tus ojos los que no puedo dejar de ver,
son tus ojos los que me dicen que me quieren
y me obligan a quedarme acá,
junto a vos.
17 - Febrero - 2013
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