lunes, 13 de julio de 2015

sed

Si tuviera la posibilidad de elegir,
seguiría buscándote de la misma forma,
incluso aumentaría el empeño.
Porque la vida es todo o nada,
blanco o negro.
Nada nunca es suficiente,
es por eso que no basta con verte,
no con tocarte.
¿Qué puedo hacer?
Parece que ya no hay más caminos por tomar.
Sonreía si te veía,
suspiraba si me hablabas,
¿a dónde te habías ido?
¿Será mi sed de posesión?
¿Serán mis labios desesperados?
Veo todas las puertas cerradas,
y sin esperanza
te sigo buscando, te sigo esperando,
a que salgas de tu encierro,
de tu duelo por desesperación.
Y aunque pasa el tiempo, acá estoy.
Inmóvil, como la última carta por tomar,
como si vos fueras mi salvación.
Nadie puede asegurármelo,
ni yo, ni vos, ni nadie.
Si tan solo tu puerta se abriera,
podría volver a nacer,
transformándome en otra.
El cambio tan deseado,
la unión de la fuerza.

7 Julio 2015

No hay comentarios:

Publicar un comentario