si prometieras no irte jamás.
Si aparecieras en mis días grises,
en los soleados por fuera y lluviosos por dentro.
En mis lunes sínicos,
en los martes helados.
No te lo voy a volver a pedir,
no te sientas tan importante,
que si te vas por mucho tiempo
no voy a necesitarte.
Padre de lo pobres, calmame
esta ansiedad de justicia,
que me retuerce el alma y me deja sin nada.
Llená mis días otra vez,
no te vayas al atardecer.
Basta de las historias de ayer,
nada de esto volverá a suceder.
Dejala si no te llena,
sólo mirame dos veces más.
En este lunes siniestro, esta agonía letal,
te inventaría una y mil veces más,
si eso te trajera a mi lado una vez más.
26 Mayo 2015
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