Porque cuando te despertás a la mañana, sólo hay una verdad.
Y cuando te acostás a la medianoche, sólo hay una verdad.
Y la verdad es que no podés mentirte.
La soledad sólo conduce a la soledad,
las sábanas vacías, el sol sin brillo, la luna sin estrellas.
Despertarme sin vos y fingir que no te necesito.
Acostarme sin vos y fingir que no te necesito.
¡Qué será! El sol y la luna tan distintos
y yo sintiendo lo mismo.
3 - Febrero - 2013
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