sábado, 9 de febrero de 2013

Pero admitir no está tan mal

Reconozco que hay cosas a las que huyo.
Escapo de determinados recuerdos, de lejanas primaveras.
Hay frases y paisajes que me hacen acordar a personas que ya no están.
Días en las semana, lunas y soles, cielos estrellados,
que al contemplarlos me traen ese recuerdo
del que tanto deseo escapar.
Cada tanto el resto en una botella vacía trae consigo
el dolor de lo que se fue y ya no está.
Tan auténtica, tan yo mismo y tan imitación de lo que me rodea.
Admito que no quiero recordar.
Y admitir no está tan mal.

6 - Noviembre - 2012

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