lunes, 3 de agosto de 2015

Otro domingo enfermizo,
prometiéndome no hacer lo mismo.
No poner ese cd, no pensar en ayer.
El ambiente taciturno,
los partidos perdidos
y las malas decisiones.
Prometiéndome no hacer lo mismo,
cayendo en brazos parecidos.
Quise dejar de escribirte testamentos,
sobre sentimientos y cumplidos.
Como si eso me hiciera sacarte del alma,
como si eso hiciera que te olvidara.
Me prometí dejar este partido,
porque no sería perder,
hubiera sido esperar por algo mejor.
Pero a veces, estos domingos temperamentales
nos dejan sin sonrisas,
exagerando pesadillas y desilusiones.
Como si todo lo pasajero fuera eterno.
Esta habitación, 
tu mensaje sin responder,
los cigarros que nunca fumé.
El gris pesar de tu partida,
esas flores marchitas.
Todos esos recuerdos de anoche y los miedos de siempre,
en medio de un domingo de malas decisiones,
prometiéndome no hacer lo mismo.


17 Mayo 2015

lunes, 13 de julio de 2015

Tendrían que ser demasiadas coincidencias.
¿Será el universo?
Tengo que darte el tiempo,
no quería golpearte así la puerta.
No existen los sentidos que invadan la verdad.
Tu tiempo y mi espera,
esa eterna espera, la de todos los días.
Esa espera que jamás pudo resultarme cotidiana,
tan arraigada y tan ajena,
sobretodo desesperante.
Casi siempre incomprensible.
¡Si tan sólo te hubieras visto sonreír!
Podrías entenderme, podrías quererte
y saber que no hay nada que perder.

8 Junio 2015

sed

Si tuviera la posibilidad de elegir,
seguiría buscándote de la misma forma,
incluso aumentaría el empeño.
Porque la vida es todo o nada,
blanco o negro.
Nada nunca es suficiente,
es por eso que no basta con verte,
no con tocarte.
¿Qué puedo hacer?
Parece que ya no hay más caminos por tomar.
Sonreía si te veía,
suspiraba si me hablabas,
¿a dónde te habías ido?
¿Será mi sed de posesión?
¿Serán mis labios desesperados?
Veo todas las puertas cerradas,
y sin esperanza
te sigo buscando, te sigo esperando,
a que salgas de tu encierro,
de tu duelo por desesperación.
Y aunque pasa el tiempo, acá estoy.
Inmóvil, como la última carta por tomar,
como si vos fueras mi salvación.
Nadie puede asegurármelo,
ni yo, ni vos, ni nadie.
Si tan solo tu puerta se abriera,
podría volver a nacer,
transformándome en otra.
El cambio tan deseado,
la unión de la fuerza.

7 Julio 2015

domingo, 14 de junio de 2015

ReCrearse

Remanso en el río

Al fin y al cabo uno se la pasa distrayéndose.
Sin querer aceptar la realidad que es una sola,
tanta búsqueda y nada de agua.
La búsqueda de certezas,
por amor a la incertidumbre,
sólo para preguntarse el por qué.
No es necesario ordenar las cosas ya,
mis pensamientos podrían tomar cualquier rumbo.
Y por más inhóspito que sea, ¿estaría yo equivocada?
Si después de todo, el error sólo es un pensamiento más,
¿de qué me serviría tener todo calculado,
acomodado, ordenado?
Sólo para tener una falsa idea de verdad.

La clave podría ser dejar de estar a la expectativa.
No siempre tienen que pasar cosas
o estar saliendo al encuentro.
¿Y si todo llega a su tiempo?

Que pueda ver y verte.

miércoles, 10 de junio de 2015

¿Vos no te viste?

Te dicen que con empeño todo se logra,
mientras que yo solamente me quedo sin tiempo.
Sin poder escapar de tu recuerdo,
acá parece todo un sueño, fantasía.
¿Y esa gente que no se preocupa?
Siempre destilando optimismo.
Pero pensar de más no es el problema,
son las tardes de hastío,
el rechazo continuo.
Arriesgar y tropezar, como si fuera una vocación.
Con vos, sin vos, a mi reloj mental le da igual.
Mi costumbre se acostumbró a tu no,
a estar en el lugar equivocado en el tiempo incorrecto.
Y eso que me obligué a no dramatizar,
mientras te escuchaba hablar de tus pesares
y tu vida ocupada sin necesidad de mi.
¿En qué habré fallado esta vez?
Sonreí y establecí mi parecer,
¿qué tan mal puede estar?
¿Por qué no puedo ser suficiente?
¿Cuántos bares, cuántas adicciones, cuántos naufragios,
son los que me hacen falta para acercarme a vos?



Se pone de acuerdo con lo que le hace mal. 

jueves, 7 de mayo de 2015

La batalla

La misma batalla
perdida por perdida.
No me dejás nada,
amor, ¿cuál es el camino?
Sendero esclavo, cuento mágico.
El camino a la locura,
siempre el mismo, ineludible.
Escribo como si no deseara ser vista,
todos extraños al lado mio.
Sólo hay una cara conocida.
¿Por qué la noche excede el alma?
Mis ojos atónitos buscan la real belleza,
la verdadera verdad.
El alma sale por la noche
a contar historias verdaderas.
De día el sol quema
y es mejor no mostrar las heridas.

Cómo se extrañaba eso de no pensar demasiado
Esas personas sin tantas preocupaciones,
¿qué nos pasó a nosotros?
Que no supimos valorar,
no pudimos conservar esa alegría,
el amor transformado.
Las felices tardes de lluvia,
las lágrimas de las carcajadas:
todo se arrancó del cuerpo,
casi de la memoria, diría yo.
Me quise alejar y volví a caer,
así funcionan estos juegos.
¿Cuál es tu norte?
Quiero ser tu brújula,
tu tiempo y tu espera.
¿A dónde vas cuando te arrancan
otras sábanas, otras historias?
Y siempre el mismo final.
Perder y volver, sin saber por qué
y finalmente volvés.
Como si fuera tu salvación,
como si esperaras algo mejor.
Como si no existiera nada más.
Qué crueles que son las memorias,
ojalá el rencor existiera por la noche.
Tal vez mis oídos serían música
y habría más batallas por ganar.

miércoles, 22 de abril de 2015

saltar y escapar

"It's getting hard to be someone,
but it all works out."


No se puede seguir jugando a matar,
la multitud está mirando atónita,
esperando el momento en que ya no haya nada más que decir.
Viendo si hay una mejor opción,
si se puede volver a ser, a nacer.
Aunque en el fondo no hay nada.
Sólo dolor y después olvido.
Dolor y rechinar de muelas.
¿Qué esperabas, chabón?
Te gritó la multitud.
Te quedaste ciego, esperabas más.
Tal vez otro momento, otras manos
que te ayudaran con los huesos rotos.
De tanta entrega.
Y al final no hay nada. Ni una luz.
Y no pudiste ser.
Te sentaste y miraste el vacío que había en vos.
¿Qué más podías hcer?
Si la espera no sirve, la utopía es inútil.
Desapareció la gente.
Ahí ya no hay nadie más.
No mirés atrás, qué hacés pibe?
Si no hay otros brazos, nada queda.
Ni la espera, la única amiga.
¿Qué vas a hacer sin las sábanas de a dos?
Se complica un poco, viste?
Todos quedaron atrás y vos no tenías razón.
Tanta entrega y tanto vacío.
Al final nada tiene sentido,
se está volviendo difícil ser alguien.
Dicen que después hay una solución
que encontraba la utopía entregada.

23abril2015